Recorre
Cada recorrido deja su traza GPS: por dónde, cuándo, quién. La cobertura del inventario se mide sola, y un impedimento — vía cerrada, orden público — se documenta con foto en vez de perderse en un chat.
La app que convierte cada recorrido en evidencia con fecha, sitio y responsable — y cada hallazgo, en un caso con plazo.
✓ Capturada
El hallazgo fiscal no es por no haber trabajado. Es por no poder demostrarlo.

Pero los reportes están en libretas, las fotos en celulares de técnicos que ya no trabajan, y los Excel sin formato estándar.
“Remita evidencia de los recorridos realizados en los últimos 6 meses con ubicación exacta, responsable y fecha.”
No es por no haber trabajado. Es por no tener cómo demostrarlo.
Y el problema no es solo demostrar. Sin registro estructurado tampoco se puede dirigir: nadie sabe cuánto se recorrió este mes, qué casos llevan demasiado esperando, ni dónde está fallando más el sistema.
Cada recorrido deja su traza GPS: por dónde, cuándo, quién. La cobertura del inventario se mide sola, y un impedimento — vía cerrada, orden público — se documenta con foto en vez de perderse en un chat.
Un hallazgo se registra en el sitio: hasta 3 fotos con sello de fecha y ubicación, severidad, luminaria. Funciona sin señal — se sincroniza solo al volver la cobertura.
El responsable de atender recibe el correo al instante, con foto, datos y mapa. Desde ese momento el plazo corre — y queda registrado quién fue notificado y cuándo.
Cada caso tiene severidad, plazo y estado. Lo que no es imputable al operador se registra como salvedad y se descuenta — la medición es exigente y es justa.
Los tableros concluyen en lugar de solo graficar. El municipio recibe un enlace con el mapa de recorridos — sin usuario, sin instalar nada. Y todo se exporta con un clic.
Nada de lo que hace el técnico en campo depende de que haya cobertura en el momento exacto en que trabaja.
Abre sin conexión. Donde no hay señal no hay pantalla en blanco: hay formulario.
Se captura completo — fotos y severidad incluidas — y se sincroniza solo al volver la cobertura.
Se controla sin red, y el módulo GPS graba la traza de la jornada entera sin depender de la señal en ningún momento.
Demuestra su diligencia con evidencia que se sostiene sola: recorridos con traza, hallazgos con foto sellada, gestión con plazos. Cuando llega un requerimiento, la respuesta sale de lo ya registrado — no de una semana armando carpetas.
Trabaja dentro de la misma plataforma, con su propio equipo y sus propios permisos. Recibe cada caso al instante, gestiona su atención — y cuando el retraso no es suyo, la salvedad queda registrada y, una vez aprobada, se descuenta de su medición.
Ve el trabajo sin pedirlo: un enlace le muestra los recorridos del periodo sobre el mapa, y el inspector consulta hallazgos e indicadores, reporta lo que ve en la calle y decide en el trámite de alumbrado nuevo. La evidencia no se le describe — se le entrega.
6de 6 roles
// Capturas de la app con un contrato de demostración: ningún dato es de un cliente. Imágenes del mapa © Esri, Maxar, Earthstar Geographics.
El Artículo 4.6.2 (Libro 4, Título 6) exige a la interventoría de alumbrado público documentar de forma verificable sus recorridos: quién, cuándo, dónde, qué encontró y qué se informó al operador. Geolapp 462 produce exactamente esa evidencia — sin evaluar cumplimiento técnico ni emitir certificados.
→ Vea cómo responde a la normaPasa el mouse sobre una tarjeta para verla del lado Geolapp 462 — o tócala en celular
Se anota cuando se puede, se edita después, sin hora exacta ni forma de verificarlo.
Con severidad y luminaria. Datos sellados al guardar.
No hay forma de mostrar por dónde ni cuándo.
Con la cobertura del inventario medida.
Sin forma de probar cuándo ni dónde se tomó.
Con fecha y ubicación selladas en la propia imagen.
Tarde, sin detalle, sin rastro de quién lo vio.
Con foto, datos y mapa — y registro de a quién se avisó.
De cuánto se demoró la atención.
Por severidad, con ventanas y festivos — y lo no imputable se descuenta.
No hay nada que demuestre que el recorrido ocurrió como se dice.
Foto, GPS, responsable y hora, verificables de forma independiente.
La ley le pone sus propios números: la responsabilidad del interventor es personal y corre por cuatro frentes a la vez — civil, fiscal, penal y disciplinario — y omitir informar incumplimientos puede costar una inhabilidad de cinco años (Ley 1474 de 2011, Art. 84, par. 2°).
Geolapp 462 no elimina ese riesgo — ninguna herramienta puede prometerlo — pero construye, recorrido a recorrido y sin esfuerzo extra, la evidencia que lo mitiga. La cuenta hágala usted: lo que vale un año del plan, contra lo que vale defender un solo proceso — o pasar cinco años sin poder ejercer.
Cuando una entidad elige interventoría, elige también cómo va a enterarse de lo que pasa con su alumbrado. Eso se puede ofrecer por escrito — y se puede cumplir.
Su propuesta técnica puede incluir lo que pocas incluyen: un puesto propio para la entidad, donde consulta la evidencia — cada hallazgo con foto, ubicación y hora; cada recorrido sobre el mapa; cada plazo, medido — y donde también reporta lo que ve y toma las decisiones que le corresponden.
Quien supervisa el contrato responde ante el concejo y los organismos de control. Con Geolapp 462 no solo mira: pide alumbrado nuevo, autoriza la obra con su valor a la vista y la recibe a satisfacción, cada paso con su fecha y su rol. Eso le da con qué responder — y ese respaldo se recuerda.
Una entidad que se acostumbró a consultar el mapa, ver los plazos medidos y resolver sus trámites en un solo lugar no quiere volver a esperar informes. La mejor carta de renovación es lo que su cliente ya usa todos los días.
Llévelo a su próxima reunión. Descargue el video de un minuto y la hoja en PDF para mostrarle a su cliente lo que su entidad recibe, consulta y decide con Geolapp 462. Son suyos para presentarlos, anexarlos a la propuesta o enviarlos por WhatsApp.
Se trabaja igual. El hallazgo se guarda completo en el teléfono, con sus fotos, y sube solo cuando vuelve la cobertura. El recorrido por GPS tampoco depende de la señal.
No. El operador puede seguir con su sistema. Usted registra aquí lo que verifica en la calle, con su propia evidencia, y puede invitar al operador a atender en la plataforma los casos que le avise.
Cada foto queda con su fecha, hora y ubicación impresas en la imagen, y guardada con una huella digital que permite comprobar después que el archivo no cambió. La evidencia registrada no se edita.
No, y no pretende hacerlo. Deja registrado qué se recorrió, qué se encontró y cuándo se avisó al operador. La evaluación de conformidad corresponde a organismos acreditados por ONAC.
Nada durante dos meses: la prueba es del plan Básico, con su equipo y su inventario reales, y sin tarjeta. Para conocer los planes, escríbanos.
No se borra nada. La app deja de abrirse, y quien administra la cuenta puede descargar todo en un archivo ZIP: hallazgos, fotos, recorridos e inventario.
Pruébelo dos meses con su equipo y su inventario reales. Nosotros invitamos.